justicia por el padre Marcelo
A dos semanas del trágico asesinato del padre Marcelo Pérez, defensor de los derechos de los pueblos indígenas en Chiapas, más de 20 mil personas se reunieron en una marcha en San Cristóbal de las Casas para exigir justicia. Entre los asistentes se encontraron indígenas de nueve etnias, ciudadanos, fieles y activistas de derechos humanos, quienes recorrieron las calles portando banderas blancas con mensajes de paz y justicia. La manifestación fue un llamado a las autoridades para que garanticen seguridad en la región y esclarezcan el caso.
El asesinato del padre Marcelo y las denuncias de los pueblos indígenas.
El sacerdote indígena tzotzil fue asesinado a tiros el pasado 20 de octubre, un acto que ha sido condenado por organismos de derechos humanos y autoridades religiosas. Según líderes tsotsiles y tseltales de Pantelhó, algunos integrantes del Consejo Municipal habrían financiado el crimen, señalando presuntos vínculos entre estos funcionarios y el grupo criminal Los Herrera , a quienes consideran responsables de la violencia en la región.
La vida y trabajo del padre Marcelo.
El padre Marcelo era conocido no solo por su labor pastoral, sino por su firme compromiso con la defensa de los derechos de los pueblos indígenas. Debido a las amenazas en su contra, había recibido medidas cautelares de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). A través de su trabajo, el sacerdote buscaba proteger a las comunidades vulnerables de la violencia y la explotación. Su asesinato ha generado un impacto profundo en Chiapas, donde miles de personas consideran que su muerte es un atentado contra la paz y los derechos humanos.
Avances en las investigaciones y exigencias de justicia
El Centro de Derechos Humanos Minerva Bello de Chilpancingo informó que, hasta el momento, una persona ha sido detenida y dos más se encuentran bajo investigación en relación con el asesinato. Sin embargo, Romeo Pérez Pérez, hermano del sacerdote, expresó su preocupación por la falta de avances y transparencia en las investigaciones, dejando en el aire preguntas sobre quiénes son los verdaderos responsables.
Miguel Ángel Montoya, vicario de Justicia y Paz de la diócesis de San Cristóbal, hizo un llamado urgente a las autoridades estatales y federales para que tomen medidas en la región, donde la violencia y el patrullaje intimidatorio han afectado a defensores de derechos humanos, periodistas. , y miembros del clero.
Una marcha por la paz y la justicia
La marcha del domingo fue un evento conmovedor que comenzó en tres puntos de San Cristóbal de las Casas y concluyó en el centro de la ciudad. Allí, los manifestantes crearon un altar con flores, semillas, veladoras e incienso para honrar la memoria del padre Marcelo. La misa y las consignas de “Justicia para el padre Marcelo” y “Alto a la narcopolítica” reflejaron la profunda indignación y tristeza de los asistentes.
Diversos organismos de derechos humanos y la Iglesia católica han expresado su solidaridad con la familia del sacerdote y han condenado el asesinato. La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, también se pronunció sobre el caso, afirmando que su gobierno está comprometido en esclarecer el asesinato y llevar justicia a la familia y comunidad del padre Marcelo.