Baja participación empaña la histórica elección judicial de 2025: INE reporta apenas entre 12% y 13% de votantes

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INFLUENCER GTO. La primera elección directa de integrantes del Poder Judicial Federal en México concluyó este 1 de junio con un dato preocupante: una participación ciudadana extremadamente baja, de apenas entre 12.57% y 13.32% del padrón electoral, según las cifras preliminares del Instituto Nacional Electoral (INE).

La Elección Judicial 2025, que marcó un hito al permitir por primera vez que los ciudadanos eligieran a jueces, magistrados y ministros, fue recibida con una mezcla de apatía, confusión e indiferencia por gran parte del electorado.

Una jornada inédita… pero con casillas semivacías

Pese al carácter sin precedentes de esta elección —que puso en disputa 881 cargos judiciales—, la participación fue baja desde las primeras horas del día. Las imágenes de casillas con escasa afluencia contrastaron con la magnitud del ejercicio democrático que pretendía dar voz directa al pueblo sobre el funcionamiento del sistema judicial.

El último corte del INE, realizado a las 21:50 horas del domingo, muestra cifras dispares dependiendo del tipo de cargo:

  • Ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN): 8.8%
  • Tribunal de Disciplina Judicial: 90.4%
  • Tribunal Electoral del Poder Judicial (Sala Superior): 90.4%
  • Tribunales Colegiados de Circuito y Juzgados de Distrito: 0.0%
  • TEPJF – Salas Regionales: 0.0%

Estos números revelan que, mientras algunos órganos judiciales concentraron la atención de los votantes, otros pasaron prácticamente desapercibidos.

3,397 candidaturas, pero sin eco en la ciudadanía

La elección registró 3,397 candidaturas para distintos niveles del Poder Judicial. Sin embargo, la falta de reconocimiento público de los aspirantes, sumada a campañas discretas —financiadas con recursos propios y sin apoyo institucional—, provocó que gran parte de la población no tuviera información suficiente para emitir un voto informado.

El bajo perfil de los contendientes, muchos de ellos sin trayectoria mediática ni conexión con la ciudadanía, contribuyó a que el proceso careciera del dinamismo que caracteriza otras elecciones.

Denuncias y reportes, pero pocos avances formales

Durante la jornada, la Fiscalía Especializada en Delitos Electorales (FISEL) recibió 23 denuncias por posibles irregularidades, sumándose a las 95 que ya estaban registradas desde el inicio del proceso en septiembre de 2024.

Además, el sistema #FISETEL atendió 968 llamadas ciudadanas:

  • 909 fueron para orientación
  • 43 se turnaron a fiscalías locales
  • 16 derivaron en denuncias formales ante la Ventanilla Única

Aunque en redes sociales circularon múltiples quejas por supuestas irregularidades como compra de votos, presión política o propaganda indebida, la mayoría no fue formalizada ante las autoridades correspondientes.

¿Por qué votó tan poca gente?

Diversos factores explican la escasa participación:

  • Falta de información clara sobre los candidatos y sus funciones.
  • Campañas con escasa difusión, limitadas por el financiamiento privado.
  • Llamados a la abstención desde la oposición, que cuestionó la legitimidad del proceso.
  • Desinterés general por tratarse de una elección no ejecutiva ni legislativa.

La combinación de estos elementos debilitó el carácter participativo que se esperaba de una reforma planteada como una conquista democrática.

El conteo tomará casi dos semanas

Debido a la complejidad del proceso y la gran cantidad de cargos, el INE informó que el cómputo oficial de votos podría extenderse hasta por 12 días. Los ciudadanos interesados en seguir los resultados pueden consultarlos en tiempo real en el portal oficial:

https://computospj2025.ine.mx/tepj-ss/nacional/candidatas

Una reforma bajo escrutinio

La escasa participación abrió de inmediato un debate entre los defensores y críticos de esta reforma judicial. Mientras el gobierno celebra el avance hacia una “justicia del pueblo”, analistas y organizaciones civiles advierten que un proceso con tan poca legitimidad ciudadana pone en entredicho la calidad técnica e independencia del Poder Judicial.

También cuestionan si es viable implementar mecanismos de democracia directa en ámbitos altamente especializados como la administración de justicia, donde se requieren conocimientos técnicos y experiencia más que popularidad.

Conclusión: ¿Un ejercicio democrático fallido?

La elección judicial de 2025 será recordada como un parteaguas en la historia democrática del país, pero también como un ejemplo de los riesgos de avanzar hacia nuevas formas de participación sin condiciones mínimas de información, interés y legitimidad social.

Si bien el voto popular en el Poder Judicial era una vieja demanda de algunos sectores, su ejecución dejó preguntas abiertas sobre su eficacia real y su impacto a largo plazo en la institucionalidad del país.

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