UNAM queda fuera del top 100 mundial en el QS 2026: las razones detrás del descenso en el ranking universitario
INFLUENCER GTO. La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), una de las instituciones educativas más emblemáticas de América Latina, ha salido por primera vez en dos años del top 100 del prestigioso QS World University Rankings, una de las clasificaciones globales más influyentes en el ámbito académico. De acuerdo con la edición 2026 del ranking, publicada en junio, la UNAM descendió 42 posiciones para ubicarse ahora en el puesto 136 a nivel mundial.
Este retroceso ha generado un amplio debate en la comunidad académica, en medios de comunicación y en redes sociales, pues rompe con la buena racha que mantuvo la universidad en 2024 y 2025, años en los que ocupó las posiciones 93 y 94, respectivamente.
¿Qué es el QS World University Rankings y cómo se elabora?
El QS World University Rankings, desarrollado por la consultora británica Quacquarelli Symonds, evalúa anualmente a más de 1,500 universidades alrededor del mundo. Se basa en seis indicadores clave que miden la calidad académica, la empleabilidad de los egresados, la producción científica y la internacionalización de cada institución:
- Reputación académica (40%)
- Reputación entre empleadores (10%)
- Relación entre profesores y estudiantes (20%)
- Citas por facultad (20%)
- Proporción de estudiantes internacionales (5%)
- Proporción de docentes internacionales (5%)
Estos criterios ofrecen una radiografía del prestigio global de una universidad, pero también exponen sus debilidades estructurales y desafíos institucionales.
¿Por qué cayó la UNAM en el ranking 2026?
Aunque el informe del QS aún no detalla los aspectos específicos que provocaron el descenso de la UNAM, expertos en educación y académicos han planteado diversas hipótesis:
1. Disminución en el impacto de la investigación científica
El criterio de citas por facultad refleja el grado de influencia que tiene la producción académica de una universidad en la comunidad científica internacional. Una menor presencia en publicaciones indexadas o de alto impacto puede afectar significativamente esta puntuación.
2. Relación desfavorable entre estudiantes y profesores
La UNAM es una de las universidades más grandes del continente, con una matrícula que supera los 370 mil estudiantes. Esto genera un alto índice de alumnos por cada docente, lo cual impacta negativamente en la percepción de calidad educativa medida por QS.
3. Limitada internacionalización
Si bien la UNAM mantiene vínculos con instituciones extranjeras y ofrece programas de movilidad académica, su proporción de estudiantes y profesores internacionales aún es baja comparada con universidades europeas, asiáticas o estadounidenses.
4. Factores externos y contexto nacional
La situación presupuestaria en México y las tensiones políticas sobre la autonomía universitaria pueden haber influido en la reputación institucional. La percepción internacional sobre el entorno educativo también juega un papel indirecto en rankings globales.

A pesar de todo, la UNAM sigue siendo la mejor de México y líder en América Latina
Aunque ya no forma parte del top 100, la UNAM sigue siendo la universidad mexicana mejor posicionada en el QS 2026. Además, continúa destacando entre las principales instituciones de América Latina, gracias a su trayectoria académica, sus programas de investigación y su historia como defensora del pensamiento crítico y la educación pública gratuita.
En ediciones anteriores, la UNAM ha superado a universidades de gran prestigio internacional como la Universidad de Alberta (Canadá), la Universidad Libre de Berlín (Alemania), la Universidad de Copenhague (Dinamarca) o la Universidad de Boston (EE.UU.).
Reacciones ante la caída
La noticia de la baja en el ranking generó múltiples reacciones en redes sociales. El hashtag #UNAM se volvió tendencia en X (antes Twitter), donde egresados, estudiantes y docentes expresaron tanto su preocupación como su orgullo por la institución. Algunos criticaron el modelo de evaluación de los rankings internacionales, mientras otros pidieron una revisión profunda de las políticas académicas internas.
Para muchos, este descenso no significa una pérdida de prestigio, sino una oportunidad para mejorar. Académicos han señalado que es momento de replantear estrategias que fortalezcan la investigación, la docencia y la internacionalización.
¿Qué puede hacer la UNAM para recuperar posiciones?
Si la UNAM busca recuperar su lugar entre las mejores 100 universidades del mundo, deberá enfrentar diversos retos. Algunas propuestas sugeridas por especialistas en educación incluyen:
- Impulsar la investigación científica y tecnológica, con mayor inversión y difusión internacional.
- Mejorar la relación docente-estudiante, contratando más profesores y diversificando la oferta educativa.
- Fomentar la internacionalización, atrayendo talento académico del extranjero y promoviendo programas de doble titulación.
- Modernizar su infraestructura digital y educativa, incorporando tecnologías emergentes en el aula.
- Fortalecer su posicionamiento global a través de convenios estratégicos, eventos académicos internacionales y visibilidad mediática.
Más allá del ranking: el valor de la UNAM en el contexto nacional
Si bien el QS Rankings es una referencia útil, también es importante considerar que su metodología prioriza ciertos factores que no necesariamente reflejan la misión social de una universidad pública como la UNAM. Su papel como formadora de profesionales, impulsora de la equidad social, promotora de la cultura y garante de la autonomía universitaria es igualmente —o incluso más— relevante.
En ese sentido, la UNAM sigue siendo una institución esencial para México y América Latina, y su legado va más allá de las cifras y posiciones en listas internacionales.
Conclusión: una caída que invita a la reflexión, no al pesimismo
La salida de la UNAM del top 100 del QS World University Rankings 2026 es sin duda un dato relevante, pero no debe entenderse como una derrota definitiva. Más bien, se trata de un llamado a renovar estrategias, atender rezagos estructurales y reforzar el compromiso con la excelencia académica.
El prestigio de la UNAM no se construyó en un ranking, sino en aulas, laboratorios, movimientos estudiantiles y décadas de servicio a la nación. Por eso, su verdadero valor permanece intacto: formar ciudadanos críticos, generar conocimiento y defender la educación como un derecho universal.
Autor: Lex Reyes.