Guillermo del Toro asegura “prefiero morir” antes que usar IA generativa
El afamado director mexicano Guillermo del Toro lanzó una afirmación rotunda sobre el uso de la tecnología en el cine: prefiere morir antes que incorporar IA generativa en sus producciones. Durante una entrevista centrada en el estreno de su nueva película, dejó claro que su rechazo no es hacia la inteligencia artificial en sí, sino hacia lo que él considera como “la estupidez natural” del ser humano. EW.com+1
Una postura firme frente a la automatización artística
Del Toro, de 61 años, declaró: «La IA —en particular la generativa— no me interesa, ni me interesará jamás» y añadió: «Tengo 61 años y espero poder seguir sin interesarme en absoluto en usarla hasta que me muera». GamesRadar++1
Al preguntarle cuál era su postura al respecto, su respuesta fue breve y contundente: «I’d rather die». WBHM 90.3
El cineasta argumenta que la tecnología no reemplaza la sensibilidad humana ni la visión artística. En su opinión, el verdadero desafío no reside en la IA, sino en cómo se aplica y en quién la maneja. «Mi preocupación no es la inteligencia artificial, sino la estupidez natural. Creo que eso es lo que impulsa la mayoría de las peores características del mundo», afirmó. GamesRadar++1
¿Por qué esta reacción tan visceral?
La declaración de Guillermo del Toro llega en el contexto de su nuevo proyecto cinematográfico, donde ha explorado temas clásicos como la ambición desmedida, la creación sin control y la humanidad frente a lo monstruoso. Él mismo estableció un paralelismo entre su obra y los “tech bros” de la era digital, quienes, en su visión, construyen sin considerar consecuencias. GamesRadar++1
Para del Toro, el cine artesanal, la animación hecha a mano y el trabajo humano tienen un valor que no se puede cuantificar en algoritmos. Sostiene que usar IA generativa podría diluir o desvirtuar ese valor, pues lo automático no siempre genera emoción, introspección ni resonancia artística auténtica.

Implicaciones para la industria del cine
Las palabras del director contribuyen al debate actual sobre la ética, el arte y la tecnología en la industria cinematográfica. Mientras algunos cineastas incorporan IA como herramienta de eficiencia, otros como del Toro advierten que existe un riesgo real de dependencia tecnológica que podría afectar la originalidad y el espíritu creativo.
Además, su declaración apunta a una reflexión más profunda: no basta con tener tecnología sofisticada, sino que importa quién la dirige, cómo se emplea y con qué propósito. Según del Toro, es la “estupidez natural” —entendida como la falta de criterio, visión o ética humana— lo que de verdad está en juego.
Conclusión
Guillermo del Toro deja claro que su elección es consciente: prefiere seguir defendiendo el trabajo humano, la sensibilidad auténtica y la creatividad manual antes que rendirse a la automatización de la IA generativa. Su postura, quizá polémica, invita a replantear los límites de la tecnología en el arte y recordar que, al final, lo que define una obra no es solo cómo se hace, sino quién la hace y por qué.