La guerra en Ucrania ya es más larga que la lucha soviética contra los nazis: un hito incómodo para Putin
INFLUENCER GTO. La invasión rusa de Ucrania acaba de cruzar un umbral histórico que pesa más por su simbolismo que por la cifra en sí. Este lunes se cumplieron 1,418 días de guerra, exactamente los mismos que duró la lucha de la Unión Soviética contra la Alemania nazi durante la Segunda Guerra Mundial, conocida en Rusia como la Gran Guerra Patria.
El paralelismo no es menor. Aquella guerra llevó al Ejército Rojo desde Moscú y Stalingrado hasta Berlín. La actual, en cambio, mantiene a Rusia empantanada en el Donbás, sin una victoria clara y con un costo humano, militar y político cada vez más difícil de ocultar.
De “operación relámpago” a guerra interminable
Cuando Vladímir Putin anunció la madrugada del 24 de febrero de 2022 la llamada “operación militar especial”, el Kremlin vendió la invasión como una acción breve para “desmilitarizar y desnazificar Ucrania”. La propaganda hablaba de tres días. Hoy, casi cuatro años después, la realidad es otra.
Rusia no logró tomar Kiev, fracasó en capturar al presidente Volodímir Zelenski y terminó retirándose del frente norte ante el riesgo de una derrota mayor. Desde entonces, el conflicto se transformó en una guerra de desgaste que recuerda más a las trincheras de la Primera Guerra Mundial que a las ofensivas relámpago del siglo XX.
Avances mínimos, costos máximos
El mayor logro militar ruso en 2025 fue expulsar a las tropas ucranianas de la región de Kursk, dentro de territorio ruso. En el resto del frente, los avances han sido limitados y extremadamente costosos.
Moscú controla hoy:
- Casi el 99% de Lugansk
- Alrededor del 80% de Donetsk
- Partes de Jersón y Zaporiyia, sin dominar sus capitales regionales
La estratégica Pokrovsk, pese al despliegue de unos 170 mil soldados rusos, sigue sin caer. Para dimensionar: es más personal del que tienen todas las Fuerzas Armadas españolas juntas.
Una sangría sin precedentes en la Rusia moderna
Según investigaciones de la BBC y el medio independiente Mediazona, se ha confirmado la muerte de al menos 160 mil soldados rusos, aunque estas cifras solo reflejan entre el 40% y el 65% del total real.
Las estimaciones apuntan a entre 243 mil y 352 mil militares muertos, con heridos que multiplican varias veces ese número.
Para Putin, el problema no es solo militar. Es histórico. En la Segunda Guerra Mundial murieron más de 8.6 millones de soldados soviéticos, pero aquella fue una guerra total. La invasión de Ucrania, en cambio, intenta sostenerse sin romper del todo el pacto social interno.

El delicado equilibrio del putinismo
El Kremlin ha evitado una movilización masiva como la de 1941. Salvo la movilización parcial de septiembre de 2022, Putin ha optado por incentivar el alistamiento voluntario con salarios elevados, beneficios administrativos y acceso preferente a universidades y empleos públicos.
Un soldado contratado puede ganar hasta 210 mil rublos al mes, tres o cuatro veces el salario medio ruso.
Por ahora, el Estado logra reponer bajas: solo en 2025 reclutó 417 mil soldados. Pero la economía se sostiene “con alfileres” y el cansancio social empieza a asomar.
Cuando la guerra deja de ser épica
En conflictos pasados —Chechenia o Afganistán—, las madres y esposas de los soldados jugaron un papel clave al presionar por el fin de la guerra. Hoy, cualquier protesta pacifista es rápidamente reprimida, sofocada por la censura y la propaganda.
Aun así, las grietas existen. Según encuestas internas del propio Kremlin, dos de cada tres rusos pondrían fin a la guerra mañana mismo, aunque la mayoría cree que solo Putin debe tomar esa decisión.
Un espejo incómodo: Estados Unidos y Venezuela
El golpe psicológico para Moscú se agravó recientemente con la operación estadounidense en Venezuela, donde fuerzas de EE.UU. capturaron a Nicolás Maduro en cuestión de minutos. Las imágenes de helicópteros sobre Caracas reactivaron en Rusia un recuerdo incómodo: el fracaso inicial en Ucrania.
“Creímos que el Estado ucraniano era débil y corrupto. No anticipamos la reacción de Zelenski ni de la sociedad”, explicó el periodista especializado Andréi Soldátov, quien documentó las purgas posteriores en los servicios de inteligencia rusos.
Desde entonces, Putin ha destituido ministros, encarcelado generales y reconfigurado el mando militar en una guerra que no deja de alargarse.
¿Cómo terminan las guerras largas en Rusia?
Un canal proguerra ruso lanzó recientemente una pregunta inquietante:
“La Primera Guerra Mundial llevó a 1917. Afganistán contribuyó a 1991.
Si esta guerra dura cinco años más… ¿qué fecha será la próxima?”
Con 1,418 días cumplidos, la invasión de Ucrania ya no es solo un conflicto regional. Es una hipoteca histórica para Rusia, una guerra que dejó de parecerse a 1945 y empieza a recordar demasiado a otros finales que el Kremlin preferiría no revivir.
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