El ABC de Ovidio Guzmán: de narcojunior a declararse culpable en EU
Ovidio Guzmán López, alias «El Ratón», hijo de Joaquín “El Chapo” Guzmán, se declaró culpable de narcotráfico en Estados Unidos y aceptó pagar 80 millones de dólares como parte de un acuerdo con la justicia. La audiencia se llevó a cabo el viernes 11 de julio de 2025 en un tribunal federal de Chicago, donde el líder criminal aceptó su responsabilidad en el tráfico de fentanilo y otras drogas.
Este giro marca un antes y un después en la historia de «Los Chapitos», la facción del Cártel de Sinaloa liderada por los hijos del “Chapo”, y tiene implicaciones directas en el mapa del crimen organizado y la cooperación entre México y EU.
¿Quién es Ovidio Guzmán?
Nacido el 29 de marzo de 1990 en Culiacán, Sinaloa, Ovidio Guzmán es hijo de Griselda López Pérez, segunda esposa de “El Chapo”. Desde joven estuvo involucrado en los negocios ilegales de su padre y, tras la muerte de su hermano Édgar Guzmán en 2012, asumió un papel más activo en el Cártel de Sinaloa.

Junto a sus hermanos Iván, Jesús Alfredo y Joaquín Guzmán López, lideró la facción de “Los Chapitos”, considerada una de las más violentas y poderosas del narcotráfico en México.
Culiacanazo: el día que el narco impuso su ley
El 17 de octubre de 2019, Sinaloa vivió una de las jornadas más violentas de su historia. La detención de Ovidio Guzmán por parte de fuerzas federales provocó bloqueos, tiroteos, fuga de reos y ataques a instalaciones militares. El operativo terminó con la liberación de «El Ratón», en una decisión que el gobierno de AMLO calificó como una “razón de Estado” para proteger a la población civil.
Segunda captura y extradición
El 5 de enero de 2023, el Ejército mexicano logró reaprehender a Ovidio Guzmán en el poblado de Jesús María, en Culiacán, en un operativo de alto impacto que dejó un saldo de 10 militares muertos, 35 heridos y 19 agresores fallecidos.
Ocho meses después, el 15 de septiembre de 2023, fue extraditado a Estados Unidos y quedó bajo custodia de autoridades federales en Chicago, donde enfrentó cargos por tráfico de fentanilo, metanfetamina, cocaína y marihuana.

El acuerdo que lo libra de cadena perpetua
El 9 de julio de 2025, Ovidio cambió oficialmente su declaración ante el tribunal federal Dirksen, aceptando cuatro cargos de narcotráfico y delincuencia organizada. Como parte del acuerdo, el capo mexicano reconoció su papel como líder del Cártel de Sinaloay se comprometió a pagar una multa millonaria.
Aunque aún no se dicta sentencia —se espera para principios de 2026—, el acuerdo podría permitirle evitar la cadena perpetua, a diferencia de su padre, quien cumple esa condena en una prisión de máxima seguridad en EU.
¿Qué sigue para “Los Chapitos”?
La confesión de Ovidio representa un golpe simbólico y estratégico para el Cártel de Sinaloa. Mientras su hermano Joaquín Guzmán López también negocia con la justicia estadounidense, las autoridades en México y EU mantienen la lupa sobre Iván Archivaldo y Jesús Alfredo, quienes aún siguen prófugos y operativos.
Además, este caso revive el debate sobre el papel del narcotráfico en la política, la seguridad pública y la cooperación binacional para combatir el crimen organizado.

¿Por qué este caso conecta con la GEN Z, GEN X y Millennials?
Porque Ovidio Guzmán no solo es un actor clave del narcotráfico, sino también una figura que ha sido viralizada en redes, memes y corridos tumbados, que romantizan su vida criminal.
Desde el «Jueves Negro» hasta su extradición, el caso refleja el poder del crimen organizado en la era digital y cómo influye en la cultura popular, la política y la seguridad. Las nuevas generaciones han crecido con estos nombres en los titulares, y ahora ven cómo «el narcojunior» se rinde ante la justicia. (Con información de www.eluniversal.con.mx)
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