El Metaverso de la Política ¿Dónde está la mujer del poder?
Lohengrin Martínez Flores / Volver al trabajo periodístico directo, a escribir analizar y buscar soluciones para una sociedad que parece permanentemente en crisis, es la razón de esta columna. Lo hago justamente en un espacio periodístico al que le tengo un aprecio particular y con el que tengo una relación muy personal. Trabajaré con respeto para el oficio periodístico, y para mis actuales ocupaciones. La palabra será mía, pero con ánimo de compartirla. Saludo con afecto a mis amigas y amigos de los medios de comunicación, Muchas Gracias, estoy a la orden.
En este universo de realidades alternativas donde lo que se dice en el discurso rara vez coincide con lo que se vive en la calle, la política guanajuatense parece bifurcarse. Entre la pérdida del aura de mando en León y los intentos de resurrección de figuras polémicas. Bienvenidos al Metaverso de la Política.
¿Dónde está la mujer del poder?
Hubo un tiempo, no muy lejano, en que la figura de Alejandra Gutiérrez proyectaba una imagen de control absoluto, una inteligencia política capaz de tejer acuerdos y una gobernabilidad que parecía blindada. Hoy, esa «mujer del poder» parece haberse extraviado en los pasillos de un Palacio Municipal que hoy gotea crisis por todos lados.
El León de Alejandra enfrenta una tormenta perfecta de desatinos administrativos y realidades crudas. Los escándalos en el Zoológico, las denuncias de acoso laboral en el Parque Metropolitano y el persistente desabasto de agua —agudizado por las fallas en el acueducto de “La Muralla” han mermado la confianza ciudadana.

A esto se suma una paradoja de seguridad: mientras las cifras oficiales celebran una baja en homicidios dolosos, el ciudadano de a pie vive bajo el asedio de una extorsión que crece sin tregua y de los robos a comercio, además del constante deterioro del Sistema Integrado de Transporte que protege a los concesionarios y se olvida del interés público.
El contraste es inevitable y doloroso para la causa alejandrina. Mientras el gobierno de Libia Dennise García Muñoz Ledo se consolida con una narrativa de orden y frescura, Alejandra parece atrapada en una parálisis de gestión. Dentro del PAN, esta rivalidad es un secreto a voces, y mientras una avanza, la otra parece debilitarse por su propia distracción.
El riesgo para la gobernabilidad de León es real. Parece que la alcaldesa ha invertido más energía en el «juego interno», coqueteando incluso con las sombras de Movimiento Ciudadano, que en atender el municipio. Si la presidenta no recupera pronto esa capacidad de hacer política y de ejercer el Poder que la llevó a la cima, su segundo periodo de gobierno no solo no «cuajará», sino que se arriesga a, que las soluciones y la garantía de estabilidad bajen desde el Gobierno del Estado. No solo está en riesgo la gobernabilidad de León, también su legado, porque hoy su futuro político es algo más que incierto.
El espejo de «La Roca» y los fantasmas del pasado
En otro rincón de este metaverso, Rogelio Carrillo, mejor conocido como «La Roca», intenta volver a la escena bajo las siglas de un nuevo proyecto: Construyendo Sociedades de Paz. Bajo la batuta de Hugo Eric Flores —el mismo que manejó los hilos del desaparecido PES—, Carrillo aspira a liderar este movimiento en Guanajuato, otra vez. Sin embargo, su camino está empedrado de memoria y deudas pendientes.
La oposición a su liderazgo no es gratuita. Su pasado como pastor terminó en un choque frontal con su propia feligresía en la desaparecida Alianza para el Rescate Matrimonial, una ruptura que no solo fue espiritual, sino política, porque arrastró consigo a destacados empresarios y a otros pastores leoneses que hoy no quieren saber nada de él. Intentar liderar un partido de «paz» con tal historial de conflictos parece, por decir lo menos, un contrasentido.

Aquí es donde entra la figura de Pedro Haces Barba, líder de CATEM y socio político de Flores. Haces, con su habilidad habitual, podría aportar una reflexión necesaria: Guanajuato requiere liderazgos frescos, no figuras desgastadas, ya que sus huestes están ampliando su activismo en el estado, es decir, cuenta con los perfiles necesarios.
Si «La Roca» buscara una lección de verdadera política, debería mirarse en el espejo de su viejo compañero de armas: Jorge Cabrera González. El exregidor de León supo entender que la política es construcción, no conflicto. Cabrera no solo se integró con éxito a las filas del PAN, sino que dejó un legado tangible: la eliminación del fuero para diputados, alcaldes y gobernadores en el estado.

Aquella faena de Cabrera fue posible gracias a un ecosistema de voluntad política donde participaron otro experimentado e influyente político, me refiero a Héctor López Santillana, entonces, presidente municipal de León y una entonces diputada local, que hizo suya esa causa: Libia Dennise García Muñoz Ledo. Esa es la política que da resultados. Rogelio Carrillo podrá tener un espacio en la nueva aventura de Hugo Eric Flores, pero aspirar a la dirigencia estatal, con sus incapacidades ya demostradas y sus puentes quemados, es una ambición que simplemente no encaja en la realidad.
Hasta aquí este primer Metaverso. Hasta pronto.