Epstein pidió a Ghislaine Maxwell que eliminara a Donald Trump de su lista de asociados, según nuevos correos filtrados

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INFLUENCER GTO. Los vínculos entre Jeffrey Epstein, Ghislaine Maxwell y figuras de alto poder político y empresarial siguen saliendo a la luz. En esta ocasión, correos electrónicos recientemente revelados muestran que Epstein le pidió a su socia Ghislaine Maxwell que eliminara al entonces empresario Donald Trump de una lista de contactos influyentes. Estos documentos, revisados por Bloomberg, abren nuevamente el debate sobre la cercanía de Trump con el magnate financiero y delincuente sexual convicto.

Los correos que vinculan a Epstein, Maxwell y Trump

De acuerdo con la información, Maxwell envió a Epstein una lista de personalidades influyentes poco después de que él fuera acusado penalmente en 2006. En esa lista aparecía el nombre de Donald Trump, quien años después llegaría a convertirse en presidente de Estados Unidos.

La instrucción de Epstein fue clara y breve: “Elimina a Trump”, escribió en respuesta a su socia. Aunque no se conoce el contexto completo de esa lista, el hallazgo es significativo porque sugiere que Epstein deseaba borrar cualquier conexión formal con Trump tras las acusaciones en su contra.

Bloomberg señala que los correos forman parte de cientos de mensajes obtenidos de la cuenta de Yahoo de Epstein, muchos de los cuales mencionan al expresidente estadounidense.

Otros nombres señalados en la lista

Los correos también incluían referencias a altos ejecutivos y figuras políticas de primer nivel. Entre los mencionados estaban:

  • Jimmy Cayne, exdirector ejecutivo de Bear Stearns.
  • Jes Staley, exdirector de Barclays.
  • Bill Richardson, exgobernador de Nuevo México.
  • Bill Clinton, expresidente de Estados Unidos.
  • Doug Band, exasesor cercano a Clinton.
  • Tom Barrack, exembajador de Estados Unidos en Turquía.
  • Alan Dershowitz, abogado y exconsejero legal de Trump.

Uno de los correos más llamativos fue enviado en 2007, en plena investigación contra Epstein en Florida, donde Maxwell escribió: “Tienes que asumir que fueron a Donald Trump”, aparentemente refiriéndose a los reporteros que indagaban sobre los vínculos de Epstein con personalidades públicas.

Maxwell, los Clinton y la red de contactos de Epstein

Los documentos filtrados también indican que Ghislaine Maxwell se reunió al menos tres veces con Bill Clinton entre 2006 y 2008. Además, habría utilizado la Clinton Global Initiative para promover su organización sin fines de lucro, TerraMar, dedicada a la conservación de los océanos.

Los correos incluyen incluso una hoja de cálculo donde se detallan supuestos regalos de lujo entregados a los asociados de Epstein. Entre los más llamativos:

  • Un Lexus de 71,000 dólares para Alan Dershowitz.
  • Un Rolex de 11,000 dólares para Tom Barrack.
  • Un Audemars Piguet de 35,000 dólares para Doug Band.

En otro mensaje, Band incluso solicitó ayuda a Maxwell para conseguir un vuelo de último minuto hacia Indianápolis en 2006.

Por su parte, Bill Richardson —fallecido en 2023— habría solicitado usar el avión privado de Epstein para un vuelo a Sudán, aunque reportes posteriores indicaron que viajó en una aeronave de otro empresario.

Negaciones y respuestas oficiales

A pesar de la magnitud de estas revelaciones, varios de los mencionados han negado rotundamente cualquier vínculo con Epstein o haber recibido regalos de él o de Maxwell.

  • El equipo de Donald Trump calificó los correos como “noticias falsas” creadas para vincularlo injustamente con Epstein.
  • Un portavoz de Bill Clinton aseguró que ni él ni Hillary conocían los crímenes de Epstein y que se enteraron al mismo tiempo que el resto del mundo.
  • Alan Dershowitz explicó que el Lexus mencionado era para su esposa y formaba parte de sus honorarios como abogado de Epstein.
  • Representantes de Tom Barrack y Doug Band también rechazaron haber recibido obsequios de lujo o haber alquilado aviones a Maxwell.

La Casa Blanca, a través de su portavoz Abigail Jackson, desestimó el reporte de Bloomberg al considerarlo un montaje político: “Noticias falsas que buscan engañar y vincular al presidente Trump con Epstein”.

Antecedentes: Epstein, Maxwell y Trump

Jeffrey Epstein fue acusado en 2006 en Florida por solicitar prostitución y posteriormente alcanzó un acuerdo de culpabilidad que le permitió evitar cargos federales. Sin embargo, en 2019 volvió a ser detenido por cargos de tráfico sexual de menores, caso que nunca llegó a juicio debido a su muerte en prisión.

La relación entre Donald Trump y Epstein se remonta a la década de 1980 en Palm Beach. Ambos fueron vistos juntos en múltiples eventos sociales, e incluso Epstein asistió a la boda de Trump con Marla Maples en 1993.

Los registros de vuelo revelan que Trump utilizó el avión privado de Epstein en al menos siete ocasiones. No obstante, el expresidente ha insistido en que cortó lazos con él alrededor de 2004 por una disputa relacionada con bienes raíces.

Un nuevo capítulo en una historia sin cerrar

El reciente reporte de Bloomberg llega apenas días después de que el Congreso publicara otra prueba polémica: una carta de cumpleaños que supuestamente Trump envió a Epstein en 2003. El documento, adornado con un boceto femenino y frases de tono sugestivo, fue desmentido por la Casa Blanca, que calificó la firma como una falsificación.

Aunque Trump insiste en que se trata de un “tema muerto”, los nuevos correos electrónicos reavivan la discusión pública sobre cuánto sabía y hasta dónde llegaban sus conexiones con Epstein y Maxwell.

Conclusión

La filtración de estos correos electrónicos añade otra pieza al rompecabezas sobre las redes de poder, favores y secretos que rodearon a Jeffrey Epstein y Ghislaine Maxwell. Que el propio Epstein pidiera eliminar a Trump de una lista de asociados en 2006 sugiere que era consciente del riesgo de mantenerlo vinculado públicamente a su círculo.

Si bien todos los señalados han negado categóricamente cualquier relación indebida, las pruebas continúan acumulándose. Lo cierto es que el caso Epstein sigue siendo un tema sensible que toca fibras en la política estadounidense, y cada nueva revelación acerca aún más a la opinión pública a cuestionar cuánto sabían los poderosos sobre los crímenes del magnate.

En un escenario donde la transparencia y la rendición de cuentas son cada vez más exigidas, estas filtraciones no solo reavivan el pasado, sino que podrían tener repercusiones en el presente político de Estados Unidos y en la imagen pública de figuras como Donald Trump.

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