Hijo de Paquita la del Barrio pone a la venta Casa Paquita y reabre debate sobre su legado
El primogénito de Paquita la del Barrio, la emblemática cantante de música ranchera y regional mexicana, ha decidido poner a la venta “Casa Paquita”, el histórico restaurante-bar que durante décadas representó un punto clave en la carrera artística de su madre en la colonia Guerrero de la Ciudad de México. Esta decisión ha reavivado el debate sobre el futuro del legado de la artista tras su fallecimiento.
Una propiedad con historia
“Casa Paquita” no fue solo un bar o restaurante más en la Ciudad de México: fue el lugar donde la cantante consolidó vínculos con su público, ofreció presentaciones íntimas y fortaleció su presencia cultural en la capital. Ubicado en la emblemática colonia Guerrero, el inmueble se convirtió en un símbolo tangible de la influencia que Paquita ejerció en la música popular mexicana.
Según explicó el exmánager de la artista, Paquito Torres, el hijo mayor, Miguel Gerardo, optó por ofrecer la propiedad en el mercado ante los altos costos de mantenimiento y la dificultad de gestionarla, especialmente ahora que ningún familiar reside en Ciudad de México.
¿Por qué vender “Casa Paquita”?
La decisión de vender la histórica propiedad tiene raíces prácticas: sin una familia presente en la capital, administrar un negocio de esta magnitud se vuelve complicado tanto en términos logísticos como económicos. Incluso se ha considerado la idea de convertirla en museo, aunque expertos han señalado que la manutención podría no ser rentable si se transformara en un proyecto cultural.
Además de los retos financieros, la familia enfrenta el reto de decidir qué hacer con un espacio que está profundamente ligado al legado artístico de Paquita la del Barrio, cuyo legado musical sigue vivo incluso después de su muerte en febrero de 2025.
Reacciones familiares divididas
No todos en la familia comparten la misma postura frente a esta venta. Martha Elena Martínez Viveros, una de las hijas menores de la cantante, manifestó su deseo de que la propiedad “se quedara en la familia” y continuara siendo un espacio vinculado con la memoria de su madre. Sin embargo, reconoció que la decisión final no depende de ella.
Su presencia, junto a su hermano Javier Gerardo, durante la develación de una placa conmemorativa en un parque que lleva el nombre de su madre, ha servido para renovar la conversación sobre cómo preservar el patrimonio artístico y sentimental de Paquita.
Debate cultural y legado
La posible venta de “Casa Paquita” ha generado un intenso debate entre fans, críticos y seguidores de la música regional mexicana. Para muchos, el inmueble representa más que un lugar comercial: es un testimonio físico de la trayectoria de una de las voces más contundentes del país, famosa por canciones como “Rata de dos patas” y por su estilo directo que cuestionó las normas machistas en la sociedad mexicana.
Mientras algunos consideran que la venta podría abrir nuevas oportunidades para que el lugar tenga una nueva vida —incluso como museo o espacio cultural—, otros sienten que perder esa propiedad significaría una falta de respeto al recuerdo de quien se convirtió en un icono de la música popular.
¿Qué sigue para Casa Paquita?
Por ahora, la propiedad permanece en venta y continúa generando interés dentro del mercado inmobiliario y cultural. Su futuro dependerá de si aparecen compradores interesados no solo en el valor comercial del lugar, sino en preservar su significado histórico y emocional. La decisión final marcará un capítulo importante en la memoria pública de Paquita la del Barrio y su huella en la cultura mexicana.