La campaña de Lacoste que reemplazó su cocodrilo por especies en peligro de extinción
Hace unos años, Lacoste sorprendió al mundo con una de las campañas ambientales más creativas y comentadas de la moda contemporánea. En 2018, la marca decidió retirar temporalmente su icónico cocodrilo de sus polos para reemplazarlo con 10 especies en peligro de extinción, utilizando la moda como un medio para visibilizar una crisis ecológica urgente.
La iniciativa, creada en colaboración con la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), tenía un concepto tan simple como poderoso: la cantidad de camisetas fabricadas para cada especie coincidía exactamente con el número real de ejemplares que quedaban en la naturaleza. Si una especie contaba con solo 30 individuos, Lacoste producía únicamente 30 polos con su silueta. Si quedaban 450, solo existían 450 prendas.
Con este gesto, cada camiseta se convirtió en un símbolo de la fragilidad del ecosistema global. No se trataba de una colección limitada por estrategia comercial, sino de una metáfora urgente sobre la desaparición de especies completas. Esta iniciativa transformó el acto de comprar ropa en un recordatorio tangible de una realidad preocupante: algunas de las especies mostradas estaban a menos de un paso de extinguirse por completo.
Entre los animales representados se encontraban el tigre de Sumatra, la tortuga de nariz puntiaguda de Birmania y el rinoceronte de Java, todos ellos con poblaciones extremadamente reducidas. Cada prenda funcionaba como una herramienta de concientización y una manera de recaudar fondos para programas de conservación.
El proyecto generó un impacto global inmediato, posicionándose como uno de los ejemplos más claros de cómo la moda puede involucrarse en causas ambientales de forma auténtica y significativa. Además, la colección se agotó en cuestión de horas debido a su carácter único y simbólico.
Hoy, esta campaña sigue siendo recordada como una de las acciones más contundentes dentro del mundo de la moda para llamar la atención sobre la pérdida de biodiversidad. Un recordatorio de que incluso los íconos más reconocidos pueden transformarse para enviar mensajes que trascienden lo comercial.