La OEA lanza alerta sobre el modelo mexicano de elección judicial: “riesgos graves para la independencia”
INFLUENCER GTO. El organismo internacional desaconseja adoptar en otros países el esquema de elección popular de jueces implementado por México.
La Organización de los Estados Americanos (OEA) ha encendido las alarmas en torno al modelo de elección judicial por voto directo estrenado en México el pasado 1 de junio, y ha sugerido explícitamente no replicarlo en otras naciones de América Latina.
En su informe preliminar, la Misión de Observación Electoral (MOE) de la OEA advirtió que esta reforma judicial, impulsada por el expresidente Andrés Manuel López Obrador, presenta fallas estructurales que podrían comprometer seriamente la autonomía del Poder Judicial.
Riesgos de politización y falta de garantías técnicas
El documento señala que permitir que los jueces sean elegidos por voto popular —y además reelegibles— podría generar una influencia indebida del electorado en decisiones que deberían ser exclusivamente jurídicas. Según la MOE, esto incentiva que los jueces actúen guiados por criterios de popularidad y conveniencia política, en lugar de aplicar la ley de manera imparcial.
Además, el proceso careció de mecanismos técnicos rigurosos para evaluar la idoneidad de los candidatos, como exámenes estandarizados o filtros independientes. Esta omisión, señala la OEA, pone en duda la preparación profesional de buena parte de los más de 800 aspirantes que contendieron.
Participación baja y desconocimiento ciudadano
Uno de los hallazgos más preocupantes del informe es el bajo nivel de participación, que apenas alcanzó el 13% del padrón electoral. A ello se sumó un elevado número de votos nulos o no marcados (10.8%), lo que refleja, según la OEA, una falta de comprensión del proceso por parte del electorado.
A pesar de los esfuerzos por difundir información sobre los candidatos y el nuevo sistema, muchos ciudadanos no conocían a los postulantes ni entendían a cabalidad el alcance de su voto.
Denuncias por coacción del voto y uso de “acordeones”
La OEA también documentó irregularidades durante la jornada electoral, entre ellas el reparto de listas impresas con nombres de candidatos sugeridos —conocidas como “acordeones”— fuera de los centros de votación.
Aunque la validez de estas denuncias aún está bajo investigación por las autoridades mexicanas, el organismo advierte que, de confirmarse, se trataría de una grave vulneración a la libertad del sufragio.
Una Suprema Corte dominada por el oficialismo
El reporte también pone el foco sobre los resultados en la Suprema Corte de Justicia de la Nación, donde seis de los nueve nuevos ministros fueron previamente avalados por una comisión integrada por el Ejecutivo, mientras que tres ya formaban parte del tribunal.
Este panorama ha generado inquietud sobre una eventual pérdida de equilibrio entre poderes, y ha sido también criticado por organismos como la ONU y la CIDH, que han manifestado inquietudes similares sobre la independencia del sistema judicial mexicano tras la reforma.
¿Qué se eligió en la primera elección judicial?
El 1 de junio de 2025, por primera vez en su historia, México celebró elecciones populares para cargos judiciales, como parte de un cambio constitucional sin precedentes en la región. Entre los puestos elegidos estuvieron:
- 9 ministros de la Suprema Corte
- Jueces de distrito y magistrados de circuito
- Integrantes del nuevo Tribunal de Disciplina Judicial
Los resultados favorecieron ampliamente a perfiles cercanos al oficialismo, lo que ha encendido señales de alerta en sectores académicos, judiciales y diplomáticos.

Elecciones judiciales coincidirán con presidenciales en 2027
La OEA advierte que, si no hay cambios en el calendario electoral, las próximas elecciones judiciales coincidirán con los comicios presidenciales y legislativos de 2027, lo cual podría acentuar aún más la presión política sobre el Poder Judicial.
El organismo sugiere revisar este cronograma y replantear el modelo en su conjunto, privilegiando criterios técnicos, mecanismos de selección independientes y campañas informativas más sólidas para evitar que el sistema derive en mayor desconfianza institucional.
Conclusión: un modelo que no debe exportarse
A juicio de la OEA, el experimento mexicano no cumplió con los estándares internacionales de independencia judicial y no debe considerarse como ejemplo a seguir en otras democracias de la región.
El informe preliminar deja en claro que, lejos de democratizar la justicia, este mecanismo podría estar debilitando las bases del Estado de derecho. La recomendación es enfática: revisar, corregir y repensar antes de que sea demasiado tarde.