Maluma y sus perros: la familia que lo acompaña en casa y giras
Maluma, el cantante colombiano conocido mundialmente por su música y su estilo único, no solo comparte su vida con su hija Paris y su pareja Susana Gómez, sino también con sus cuatro perros, quienes son protagonistas de su día a día. Esta faceta más íntima del artista fue revelada en su aparición en la revista Dogue, donde Maluma mostró cómo la convivencia con sus mascotas se ha convertido en una parte esencial de su rutina.
Los perros de Maluma incluyen dos huskies siberianos, Bonnie y Clyde, y dos dobermans, Buda y Karma. Cada uno tiene su propia personalidad y forma de relacionarse con el cantante, y según él, todos son “mi familia”. Desde que era joven, Maluma ha tenido una conexión especial con los animales; su amor por ellos lo llevó a tener un rancho en Colombia con caballos, vacas, gallinas y otros perros rescatados. Sin embargo, los cuatro perros actuales son los que más tiempo pasan a su lado, tanto en casa como durante algunas giras.
Una vida organizada alrededor de sus mascotas
Aunque su carrera exige viajes constantes y agendas apretadas, Maluma asegura que cuidar de sus perros le ha enseñado disciplina y paciencia, cualidades que también aplica en su paternidad. Criar a sus mascotas le dio herramientas para organizar horarios, establecer rutinas y atender necesidades constantes, algo que le resultó útil al convertirse en padre.
Buda, uno de sus dobermans, se ha convertido en su compañero inseparable en giras internacionales. Los otros perros permanecen en su hogar de Medellín, donde disfrutan de espacios amplios y cuidados especiales. Cada perro tiene su propia personalidad: Karma es juguetona y traviesa, Clyde más independiente, mientras que Bonnie es tranquila y cariñosa. La relación entre ellos no fue inmediata; al principio, Bonnie y Clyde mostraron cierta resistencia hacia los nuevos integrantes, pero con paciencia y atención, ahora conviven armónicamente.
Momentos cotidianos y complicidades
Maluma describe momentos entrañables junto a sus perros. Desde despertar a la misma hora que ellos hasta ver películas juntos, la interacción con sus mascotas es constante y divertida. También revela detalles curiosos, como los apodos que les pone o sus juguetes favoritos: desde ositos de peluche hasta botellas y pelotas. Incluso la alimentación es cuidada; aunque disfrutan de premios especiales, evita darles comida humana.
El vínculo con sus perros no solo es emocional, sino también práctico. Buda acompaña a Maluma en los viajes, mientras que en casa, los perros ayudan a crear un ambiente cálido y familiar para su hija Paris. Para el cantante, estas interacciones son fundamentales, y asegura que sus mascotas contribuyen a formar un hogar lleno de amor y compañía.

Más allá de los escenarios
A pesar de los compromisos musicales, Maluma dedica tiempo a sus perros y considera que cada uno lo ha enseñado a ser mejor persona y mejor padre. Su relación con ellos refleja la importancia de la responsabilidad, el cariño y la constancia, valores que también aplica en su carrera artística y en la crianza de su hija.
Su participación en Dogue permitió que los fans vieran otra cara del artista: el lado más humano, cercano y familiar, donde la música convive con la vida cotidiana y los lazos afectivos con sus mascotas se convierten en parte esencial de su identidad.