Noroña gasta 900 mil pesos del Senado en reeditar libros comunistas
INFLUENCER GTO. El legislador de Morena impulsó con recursos públicos la publicación de textos marxistas clásicos, desatando polémica sobre el uso ideológico del presupuesto.
El senador Gerardo Fernández Noroña, integrante del grupo parlamentario de Morena, destinó 900 mil pesos del presupuesto del Senado para reeditar y distribuir gratuitamente una serie de libros emblemáticos del comunismo. El propio legislador lo confirmó mediante un informe oficial publicado este mes.
Entre los títulos reproducidos se encuentran el Manifiesto Comunista de Marx y Engels, El ABC del comunismo de Bujarin, dos volúmenes de Escritos sobre el partido de Lenin, y una biografía del líder soviético escrita por el historiador francés Gérard Walter. Cada obra fue impresa en una edición de 5,000 ejemplares en 2024.
Libros con fuerte carga ideológica, financiados por el erario
Las obras fueron distribuidas a centros culturales, legisladores, bibliotecas públicas y ciudadanos interesados, como parte de una iniciativa que Fernández Noroña promovió abiertamente como parte de su “compromiso con la formación política del pueblo”.
Sin embargo, las críticas no se hicieron esperar. Especialistas y figuras públicas señalaron que se trata de materiales con clara carga ideológica, sin contrapunto académico o crítico, lo que —según algunos analistas— convierte el proyecto en una forma de proselitismo político financiado con dinero público.
“Hay miles de necesidades educativas y culturales en el país. En lugar de apoyar libros de ciencias, innovación o historia plural, el senador eligió difundir propaganda ideológica de corte totalitario”, afirmó un académico consultado.
Un uso polémico del dinero público
Los libros no fueron adaptaciones ni ediciones críticas, sino reproducciones fieles a los textos originales marxistas. No incluyen ensayos introductorios, notas historiográficas o análisis comparativos. El objetivo, según Noroña, es «difundir pensamiento revolucionario auténtico», algo que, para sus detractores, equivale a promover ideologías fracasadas desde el poder.
Diversas voces calificaron la acción como una afrenta a las víctimas del comunismo en el mundo. Citan como antecedentes trágicos los regímenes de Stalin, Mao, Castro o Kim Il-Sung, todos ellos responsables de represión, censura y colapsos económicos masivos.
Cuba, un modelo que Noroña sigue defendiendo
Fernández Noroña ha sido uno de los más férreos defensores del gobierno cubano, al que se ha negado reiteradamente a calificar como dictadura. En su visión, el régimen de La Habana representa una alternativa digna ante el modelo capitalista.
Sin embargo, la realidad cubana actual es crítica: escasez de alimentos, represión a opositores, ausencia de elecciones libres y limitaciones severas a las libertades civiles. Para los críticos, es precisamente esa versión autoritaria del comunismo la que el senador pretende rehabilitar mediante esta campaña editorial.
¿Qué títulos integran la colección financiada?
El proyecto editorial incluyó las siguientes obras:
- Manifiesto Comunista, de Karl Marx y Friedrich Engels
- El ABC del comunismo, de Nicolái Bujarin
- Escritos sobre el partido, volúmenes 1 y 2, de Lenin
- Lenin, biografía de Gérard Walter
Cada uno de los libros se imprimió con diseño sobrio y se presentó como lectura accesible para el público general, sin acompañamiento pedagógico ni curaduría académica.
Críticas por la falta de pluralismo y pertinencia
El proyecto ha sido también criticado por carecer de equilibrio ideológico. No se incluyeron textos de pensamiento liberal, socialdemócrata, conservador ni otras visiones de izquierda democrática. Para algunos, esta exclusión intencional refleja una agenda de adoctrinamiento con recursos públicos.
Además, el gasto ocurre en un contexto de crisis nacional: problemas de seguridad, deficiencias en el sistema de salud, rezago educativo y carencias en infraestructura tecnológica. Muchos ciudadanos consideran injustificable la asignación de casi un millón de pesos a un proyecto de corte ideológico.
“Difundir ideas extremistas con fondos del pueblo es un abuso. No se trata de censura, sino de responsabilidad institucional”, opinó un legislador de oposición.

¿Preludio de una deriva ideológica?
El caso Noroña se suma a otros gestos dentro de la llamada cuarta transformación que han despertado preocupación por la cercanía del oficialismo con gobiernos autoritarios como los de Venezuela, Nicaragua o Cuba.
Esto ha provocado preguntas importantes sobre los límites de la libertad de expresión cuando se ejerce desde el poder:
- ¿Debe un senador poder promover ideas totalitarias con dinero del erario?
- ¿Dónde queda el principio de neutralidad ideológica del Estado?
- ¿Qué mecanismos de control existen para supervisar estos gastos?
Una advertencia sobre el rumbo del poder
Más allá de la legalidad del gasto, el episodio revela un dilema mayor: el uso del aparato estatal para promover visiones políticas que históricamente han atentado contra la democracia y los derechos humanos.
En un país con graves pendientes sociales, canalizar recursos públicos hacia la exaltación del comunismo resulta, para muchos, no solo innecesario, sino alarmante.
“México no necesita más dogmas, necesita soluciones. Y el presupuesto del Congreso debería reflejar eso”, concluyó un analista.