Precio del cigarro supera los 100 pesos y el contrabando gana terreno en México
INFLUENCER GTO. Fumar legalmente en México nunca había sido tan caro. El precio de la cajetilla de cigarros ya rebasa los 100 pesos en puntos de venta, tras el aumento al IEPS aplicado este año, una situación que —lejos de reducir el consumo— estaría impulsando al mercado ilegal, de acuerdo con la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC).
La organización advierte que el alza ha generado un efecto secundario preocupante: el fortalecimiento del contrabando y la venta informal, especialmente en zonas urbanas con alta afluencia.
El golpe al precio… y al comercio formal
Según la ANPEC, el incremento promedio por cajetilla ha sido de 15 a 22 pesos, lo que disparó los precios finales para el consumidor. Hoy, la diferencia entre un paquete legal y uno de contrabando supera los 75 pesos, un margen que incentiva tanto la compra como la distribución ilegal.
“Actualmente, 3 de cada 10 cigarros que se venden en el país son ilegales”, afirmó Cuauhtémoc Rivera, presidente del organismo. A su juicio, la política fiscal vigente ha beneficiado a redes criminales que operan con amplios márgenes y poca vigilancia.
Venta ilegal, a plena vista
De acuerdo con el pequeño comercio, los cigarros de contrabando se venden abiertamente en estaciones del Metro, paraderos de transporte público, banquetas y cruces viales, sin mayores consecuencias para quienes los distribuyen.
El problema no se queda ahí. Rivera alertó que estos productos se venden sueltos, incluso a menores de edad, sin controles sanitarios ni trazabilidad en su fabricación, lo que representa un riesgo directo para la salud pública.
El riesgo cae sobre los pequeños comerciantes
Uno de los puntos más sensibles para el comercio formal es que las sanciones no solo recaen en fabricantes o importadores, sino también en quien vende o simplemente posee cigarros ilegales sin comprobar su origen.
“Vender cigarros sin código de seguridad ya no es una falta menor. Representa un riesgo real para el negocio, el patrimonio familiar y la seguridad jurídica del comerciante”, subrayó Rivera.
En un entorno de inspecciones más estrictas, muchos pequeños negocios quedan vulnerables, aun cuando su actividad principal no está ligada al contrabando.

Llamado a enfocar la ley donde está el delito
Ante este panorama, la ANPEC exhortó a sus afiliados a comprar únicamente a distribuidores formales, revisar cada cajetilla y conservar la documentación que acredite la legal procedencia del producto.
Al mismo tiempo, pidió a las autoridades enfocar los operativos en los puntos conocidos de venta ilegal, y no en los pequeños comercios establecidos.
“Que no se busque la ‘piedrita en el arroz’ en los negocios formales, cuya vocación no es ni ha sido el contrabando”, concluyó la asociación.
El dilema fiscal
El aumento al IEPS busca reducir el consumo, pero en la práctica está generando un mercado paralelo más barato, sin control y más riesgoso. Mientras el precio legal sube, el contrabando encuentra terreno fértil, dejando en medio a consumidores, comerciantes y autoridades.
Cigarros más caros, mercado ilegal más fuerte: el efecto colateral que prende las alertas en México.
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