“Tron: Ares” debuta por debajo de las expectativas: ¿la maldición de Jared Leto golpea otra vez?
El esperado regreso de la franquicia Tron a la gran pantalla no comenzó como Disney esperaba. La nueva entrega, “Tron: Ares”, protagonizada por Jared Leto, registró una recaudación de apenas 14.3 millones de dólares en su día de estreno, un resultado inferior incluso al debut de Morbius (2022), una de las películas más criticadas del actor.
A pesar de la enorme expectativa generada por el regreso del universo cibernético de Tron y su elenco de alto perfil, los números iniciales sugieren que la taquilla no respondió al hype. Las comparaciones no se hicieron esperar: mientras Morbius recaudó 17.3 millones en su primer día, Tron: Ares quedó por debajo, lo que ha desatado en redes sociales el debate sobre la supuesta “maldición” de Jared Leto en el cine de ciencia ficción.
Una franquicia legendaria que no logra despegar
El nombre Tron evoca nostalgia para muchos cinéfilos. La película original de 1982 se convirtió en un clásico de culto por su innovadora estética digital y su visión adelantada al futuro. Su secuela, Tron: Legacy (2010), revivió la saga con tecnología de punta y una icónica banda sonora de Daft Punk, recaudando más de 400 millones de dólares globalmente.
Sin embargo, Tron: Ares, la tercera entrega de la franquicia, parece no haber encontrado su rumbo. A pesar de un presupuesto estimado de más de 200 millones de dólares, el filme ha tenido un arranque modesto que preocupa a Disney y a los fanáticos del universo Tron.
La película, dirigida por Joachim Rønning (Pirates of the Caribbean: Dead Men Tell No Tales), presenta una historia centrada en Ares, un programa digital que cruza al mundo real, interpretado por Jared Leto. Aunque la propuesta prometía expandir el universo visual y filosófico de la saga, los críticos y el público parecen divididos sobre su ejecución.
Jared Leto y su complicada relación con la taquilla
El caso de Jared Leto es peculiar dentro de Hollywood. Aclamado por su talento actoral y ganador del Oscar por Dallas Buyers Club (2014), el actor también carga con una serie de fracasos comerciales en proyectos de gran presupuesto.
Tras su paso por Suicide Squad como el Joker —una interpretación que generó reacciones mixtas—, y el desastroso desempeño de Morbius, muchos esperaban que Tron: Ares fuera su redención dentro del cine blockbuster. Sin embargo, el resultado inicial parece seguir una tendencia que algunos ya llaman la “maldición de Jared Leto”: producciones ambiciosas que no logran conectar con el público.
Los analistas apuntan que, más allá de Leto, el problema podría radicar en la desconexión emocional de la historia con las nuevas audiencias. Mientras que Tron: Legacy apelaba a la nostalgia y la espectacularidad, Ares intenta introducir un mensaje filosófico que, según los primeros reportes, no logra sostener el ritmo narrativo.

Recepción mixta entre crítica y público
La crítica ha sido particularmente dura con Tron: Ares. En plataformas como Rotten Tomatoes, el filme debutó con un 45% de aprobación, destacando su apartado visual pero criticando su guion predecible y su tono excesivamente serio.
“Visualmente impresionante, pero emocionalmente distante”, escribió Variety. Por su parte, The Hollywood Reporter apuntó que, a pesar del esfuerzo de Leto, la película “parece más una simulación vacía que una historia con alma”.
En contraste, parte del público ha defendido la cinta por su estética y ambición conceptual. En redes sociales, los fans del universo Tron celebran que Ares mantenga la esencia visual de la saga, aunque reconocen que su narrativa “no está a la altura del legado”.
El reto de revivir sagas en la era del streaming
El flojo desempeño de Tron: Ares también abre una discusión más amplia sobre la dificultad de revivir franquicias clásicas en la era del streaming y el entretenimiento fragmentado.
Hoy en día, las nuevas generaciones consumen contenido en plataformas digitales y franquicias más accesibles, lo que ha afectado la capacidad de sagas como Tron para atraer a públicos masivos al cine. Disney apostó por una producción visualmente ambiciosa, pero en un mercado saturado de historias futuristas, la marca Tron parece no tener el mismo peso cultural que tuvo hace una década.
Aun así, la empresa confía en que el boca a boca y las reseñas internacionales puedan darle un segundo aire en los próximos días.
Conclusión: la maldición continúa, pero la historia no ha terminado
Con un estreno por debajo de las expectativas, Tron: Ares enfrenta el desafío de recuperar impulso en taquilla y demostrar que la franquicia todavía puede reinventarse. Para Jared Leto, esta es otra prueba en su carrera: un recordatorio de que el talento actoral no siempre garantiza éxito comercial.
El futuro del universo Tron dependerá de si logra reconectar con su base de fans y captar nuevas audiencias. Por ahora, los números indican que la “maldición de Jared Leto” sigue viva, pero en Hollywood, todo puede cambiar con una buena segunda semana.