Trump se burla de la reducción de películas estadounidenses en China: “He oído cosas peores”

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En medio del tenso escenario comercial entre Estados Unidos y China, el expresidente Donald Trump volvió a ser protagonista tras burlarse públicamente de las recientes medidas tomadas por el gobierno chino, que incluyen la reducción en la importación de películas estadounidenses como contramedida a los aranceles impuestos por su administración.

Durante un evento con empresarios en Florida, Trump fue cuestionado sobre el impacto que tendría esta decisión en la industria cinematográfica de Estados Unidos. Sin titubear, respondió entre risas:

“China está limitando las películas de Hollywood… bueno, he oído cosas peores”.
Una frase cargada de sarcasmo que ya ha generado controversia entre productores, analistas y figuras del espectáculo.

Trump sobre películas estadounidenses en China: sin preocupación, sin filtro

La reacción de Trump fue fiel a su estilo: desinteresada, provocadora y claramente dirigida a su base política. Para el expresidente, la decisión del Partido Comunista Chino no representa una amenaza para la economía estadounidense, e incluso la describió como “una pérdida para ellos, no para nosotros”.

“Hollywood hace películas que ni siquiera les gustan a los estadounidenses últimamente, así que tal vez los chinos estén haciendo un favor”, agregó.

Estas declaraciones se dieron apenas días después de que la Administración de Cine de China anunciara que limitaría aún más la entrada de contenido hollywoodense a su mercado, citando los aranceles estadounidenses como “acciones incorrectas” que “reducen la preferencia del público local hacia el contenido estadounidense”.

Una respuesta que divide a la industria

Mientras Trump minimiza la medida, la industria del cine en Hollywood no está tan tranquila. Productores y distribuidoras ven en la reducción de estrenos en China un golpe directo a sus proyecciones globales, sobre todo tras años de contar con el público chino como un motor clave en la taquilla internacional.

China ha sido el segundo mayor mercado para el cine estadounidense, y sagas como Fast & Furious, Avatar o Avengers han generado cientos de millones de dólares en ese país. De ahí la inquietud que genera este giro en la política cultural del gigante asiático.

Sin embargo, Trump sobre películas estadounidenses en China mantiene su narrativa de “América primero”, asegurando que la industria debe centrarse en producir contenido “más patriótico, más poderoso y más enfocado en los valores estadounidenses”.

¿Provocación o estrategia?

Algunos analistas aseguran que la reacción de Trump no es casual. La postura del expresidente parece estar diseñada para reafirmar su discurso de campaña y alinear sus opiniones con una visión nacionalista que ha sido constante desde su primer mandato.

Para sus seguidores, reducir la dependencia cultural y económica de China es una victoria. Para otros sectores, es una oportunidad perdida de influir culturalmente a través del cine.

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