Apoyo a los hombres que lo necesitan, sí; deuda histórica con ellos, no: Ruth Tiscareño
INFLUENCER GTO La presidenta estatal del PRI en Guanajuato, Ruth Tiscareño Agoitia, respaldó las propuestas impulsadas por los alcaldes priistas Mauricio Trejo (San Miguel de Allende) y Juan Carlos Castillo (San Diego de la Unión), quienes promueven la creación del Instituto del Hombre y la controversial Tarjeta Roja, un programa social dirigido exclusivamente a varones. Sin embargo, fue clara al desmarcarse de la idea de que existe una “deuda histórica con los hombres”.
“Yo creo que se refieren a que pudieran también los hombres recibir apoyos, porque no todos son malos o violentos y no todos lo tienen todo. Hay hombres que también están necesitados de un apoyo, pero deuda histórica no creo que podamos tenerla”, subrayó Tiscareño.
La declaración llega en medio del debate generado por dichas iniciativas, que han sido vistas por algunos sectores como un posible retroceso en los avances por la equidad de género, mientras que para otros representan un acto de justicia social hacia sectores masculinos que han sido históricamente ignorados, como el campo.
Apoyos a los hombres, sin perder el enfoque en la equidad
Tiscareño defendió que estas acciones no deben interpretarse como una competencia frente a los programas dirigidos a mujeres, sino como una forma de atender necesidades sociales específicas:
“Todos los proyectos y apoyos que puedan hacerse para discapacitados, para la Secretaría de la Diversidad, para los migrantes, abonan. Tengo entendido que, principalmente en San Diego, son para campesinos, que son las personas más olvidadas, más pobres, y sí se tiene una deuda con los campesinos, eso lo reconozco desde el nivel federal”.

Al referirse a los antecedentes de ambos ediles, señaló que su compromiso con las mujeres no está en duda:
“En el caso de Mauricio y de Juan Carlos, están muy comprometidos con las mujeres; recuerden que Mauricio, hace mucho tiempo, integró una policía para mujeres y ha tenido muchos avances en este tema”, destacó.
Campesinos y jefes de familia: los sectores olvidados
Tiscareño fue enfática al diferenciar el enfoque de género del enfoque social. Reconoció que si se observa únicamente desde la perspectiva de género, puede parecer un retroceso, pero si se analiza desde el abandono histórico al campo, la propuesta adquiere otro sentido:
“Pudiera ser si lo ves desde el tema de género, pero viéndolo desde los campesinos, creo que es un grupo que ha estado muy olvidado, sobre todo en este gobierno federal; les quitaron todos los apoyos. Yo consideraba que se les debía”.
Agregó que estas propuestas le recuerdan programas sociales como el de jefas de familia en el Estado de México, pero planteó que también existen jefes de familia varones que merecen atención.
“Ojalá que sea para los jefes de familia que están solos llevando y educando a sus hijos. Yo creo que es un sector que ha ido creciendo; de mi gente cercana conozco al menos a cinco papás solteros que están criando a sus hijos”.
Llamado a revisar las reglas de operación
Aunque respaldó el espíritu de las iniciativas, Tiscareño aclaró que todavía no conoce los detalles operativos, por lo que hizo un llamado a observar con detenimiento las reglas de operación, especialmente para el caso de la Tarjeta Roja en San Diego de la Unión.
“Vamos a ver las reglas de operación. Lo importante es que los programas no se conviertan en un enfrentamiento entre géneros, sino en una herramienta real para atender necesidades sociales, con visión integral”, concluyó.