LA RESTRICCIÓN DE CHINA A LOS VIDEOJUEGOS ENTRE MENORES ¿ES UNA BUENA IDEA?
VIDEO JUEGOS PARA MRNORES. LA DISYUNTIVA
INFLUENCER GTO / Luis Miguel Cruz / La industria de los videojuegos es una de las más rentables en el mundo, pero también una de las más polémicas al ser continuamente señalada por sus presuntos efectos nocivos entre la sociedad. Estas preocupaciones son especialmente palpables en China, lo que ha motivado a las autoridades a limitar las partidas online entre menores de edad, que ahora sólo podrán jugar una hora en viernes, sábado y domingo y otra más en festivos. Esto además, con un horario exclusivo de 20 a 21 hrs.
No es la primera vez que el gigante asiático toma medidas para regular los videojuegos, pero definitivamente es una de las más drásticas en el creciente historial de restricciones. La primera llegó en 2017 con la empresa tecnológica Tencent Holdings, que limitó el tiempo que los más pequeños podían jugar su título Honor of Kings tras recibir incontables quejas de padres y maestros sobre niños mostrando síntomas de adicción.

Sólo un año después, los aumentos en los índices de miopía desataron la preocupación de las altas esferas del gobierno cuya respuesta fue suspender la aprobación de nuevos títulos por nueve meses mientras se buscaban nuevas soluciones.
Estas llegaron en 2019 con leyes que sólo autorizaban a menores jugar un máximo de 1.5 horas en días laborales y 3 horas en fines de semana y prohibiendo hacerlo de 22 a 8 hrs. Mención aparte para las medidas que garantizaran el cumplimiento de las regulaciones, pues los menores debían registrarse con sus nombres reales y sus números de identidad nacional, mientras que las empresas debían implementar mecanismos para garantizar que las medidas se cumplieran. Tal fue el caso de la ya mencionada Tencent que recurrió a un sistema de reconocimiento facial que, como suele suceder en el mundo digital, fue esquivado por muchos.

Es por esto mismo que las más recientes restricciones llegan acompañadas de imposiciones aún más severas, ya que absolutamente todos los títulos deberán estar conectados a un sistema antiadicción a cargo de la Administración Nacional de Prensa y Publicaciones (NPPA) que aprueba los videojuegos en China. Asimismo, la entidad adelantó un incremento en su número inspecciones y la imposición de multas más duras a todas aquellas compañías que no cumplan con las exigencias.
Sobra decir que estas limitaciones han provocado el descontento de millones de gamers locales que lo ven como otra medida de control de su gobierno. La situación, sin embargo, es más compleja de lo que parece en primera instancia. (Con información de www.expansión.mx).